La compra de una vivienda en España por parte de ciudadanos extranjeros no residentes es una práctica cada vez más habitual, motivada tanto por el atractivo del país como destino vacacional o de retiro, como por la posibilidad de obtener una rentabilidad mediante el alquiler.
No obstante, antes de cerrar la operación, es imprescindible conocer qué impuestos y gastos conlleva y cómo varían en función de las circunstancias concretas que concurren en la compraventa.
