La oferta de vivienda turística en algunas ciudades españolas ha aumentado de forma exponencial en los últimos años, dando lugar a una situación algo caótica e insuficientemente controlada por la Administración y al surgimiento de problemas de convivencia en edificios residenciales de las zonas más turísticas.
En el caso de Valencia, la Comunidad Autónoma ha tratado de poner orden regulando con más detalle esta realidad y sometiendo la actividad de vivienda turística a mayor control y requisitos administrativos, como vamos a ver a continuación.
