En el régimen de propiedad horizontal, cada piso o local forma parte de una comunidad en la que coexisten elementos privativos y elementos comunes.
La relación entre ambos planos se articula mediante diversos parámetros jurídicos, entre los que destaca la cuota de participación. Este porcentaje cumple una función esencial en la distribución de derechos y obligaciones dentro del inmueble y aparece fijado en el título constitutivo de la propiedad horizontal.
